“Mesón Martín, cocina que no pasa de moda”

 

Al Mesón Martín hay que acudir sin prisas y con ganas de disfrutar de su cocina tradicional en buena compañía. 30 años después de su apertura, Mariví Embid sigue en los fogones. Es el alma del Mesón Martín. Su fuerte es la carta: algo de picoteo para comenzar, buenas raciones para continuar, y carnes y pescados que merece la pena disfrutar en sus dos mesas más emblemáticas: el burladero y el toro.

Las anchoas escabechadas al Orio son algo así como el buque insignia de la casa, pero qué decir de la ´cocleta` de carne (también se pueden pedir de boletus y pescado o la bola de chistorra) o de los caracoles.

Todos los platos están pensados para ir al centro de la mesa. El concepto de primero, segundo y postre no encaja en este establecimiento. La carne y el pescado están cortados por el mismo patrón: chuleta para cuatro, merluza al Orio en dos platos… El cliente decide. Y entre las carnes, además de la clásica chuleta de vaca gallega, se puede optar por buey de Nebraska o chuleta de Ávila.

HUEVOS ROTOS CON FOIE

 

 

“Mesón Martín, cocina que no pasa de moda”

 

Al Mesón Martín hay que acudir sin prisas y con ganas de disfrutar de su cocina tradicional en buena compañía. 30 años después de su apertura, Mariví Embid sigue en los fogones. Es el alma del Mesón Martín. Su fuerte es la carta: algo de picoteo para comenzar, buenas raciones para continuar, y carnes y pescados que merece la pena disfrutar en sus dos mesas más emblemáticas: el burladero y el toro.

Las anchoas escabechadas al Orio son algo así como el buque insignia de la casa, pero qué decir de la ´cocleta` de carne (también se pueden pedir de boletus y pescado o la bola de chistorra) o de los caracoles.

Todos los platos están pensados para ir al centro de la mesa. El concepto de primero, segundo y postre no encaja en este establecimiento. La carne y el pescado están cortados por el mismo patrón: chuleta para cuatro, merluza al Orio en dos platos… El cliente decide. Y entre las carnes, además de la clásica chuleta de vaca gallega, se puede optar por buey de Nebraska o chuleta de Ávila.

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